Proporcionando atención integral y prevención del VIH en Eloise House

Escrito por Piper Stege Nelson
Una foto de la clínica de exámenes forenses Eloise House de SAFE. El edificio tiene una pintura de un girasol.

Para muchos supervivientes, la decisión de acudir a la Casa Eloise de SAFE tras una agresión sexual no significa que hayan decidido denunciar el delito o presentar cargos. Con frecuencia, la decisión de visitar a una enfermera y a un defensor en la Casa Eloise tiene que ver con la curación, tanto de sus corazones como de sus cuerpos.

Cuando Connell fue agredido sexualmente por su compañero de trabajo, quedó en estado de shock. Sus emociones iban de la vergüenza a la rabia y al miedo extremo. Llegó a la clínica forense Eloise House de SAFE para someterse a un examen forense después de haber sido rebotado en dos hospitales diferentes. Cuando Julia, una enfermera forense de SAFE, se presentó a Connell, éste le dijo que estaba muy preocupado por el VIH.

Las enfermedades de transmisión sexual, y en particular el VIH, son una gran preocupación para los supervivientes de agresiones sexuales, ya que pueden contagiarse a través de la sangre, el semen y los fluidos vaginales. El VIH provoca una infección en el organismo, cuyo estadio más avanzado es el SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida). Resulta que las probabilidades de contraer el VIH después de una agresión son muy bajas; en caso de penetración vaginal sin preservativo, la tasa es inferior al 2%.

En Eloise House, las enfermeras forenses evalúan a los supervivientes para detectar el riesgo de contraer el VIH durante el examen médico y, si la enfermera cree que puede haber riesgo de contraer el VIH, pedirá una consulta. Una opción para quienes corren el riesgo de haber contraído el VIH es la PEP, o profilaxis posterior a la exposición, que no es un tratamiento, pero disminuye el riesgo de contraer el VIH. La PEP debe iniciarse dentro de las 72 horas siguientes a la agresión sexual, con sólo 1 ó 2 píldoras al día durante un mes, y es completamente gratuita en la Clínica KIND, en los Servicios de SIDA de Austin o en la farmacia ambulatoria de Seton. Mientras que el inconveniente de la PEP es que hay efectos secundarios durante el régimen de 28-30 días, incluyendo náuseas y diarrea, el lado positivo es que la PEP disminuye enormemente el riesgo de contraer el VIH.

El hecho de que se les presenten opciones para el cuidado de su cuerpo puede suponer un gran alivio para las supervivientes de agresiones sexuales.

Después de hablar con Connell, Julia habló de la profilaxis postexposición al VIH y le informó de sus opciones. Debido al plazo de 72 horas para empezar la profilaxis contra el VIH y a la prioridad del paciente de empezar la medicación lo antes posible, Julia se puso en contacto con la clínica KIND. La enfermera de la clínica KIND fue increíblemente servicial y consiguió que el paciente acudiera de inmediato. Julia esperó a que Connell fuera a la Clínica KIND para recibir la medicación.

Al volver a Eloise House para realizar el examen forense, Connell se sintió mucho más tranquilo. Dijo que el personal de la clínica KIND le atendió enseguida y fue muy amable y servicial. Connell y Julia completaron el examen en Eloise House y él se fue sintiéndose más controlado y apoyado.

Connell pudo recibir toda la atención médica y emocional que necesitaba tras una agresión sexual, lo que a su vez le permitió iniciar el proceso de curación.